Un buen operador cuesta más de 35.000 € al año, tarda meses en rendir y su criterio se va con él cuando se va. El talento no se queda: se alquila.
No es un chatbot. Construimos infraestructura de IA que opera dentro de tus sistemas — con el olfato comercial de tu mejor operador, a escala y sin descanso.
Tu mejor operador tiene un criterio que tardó años en construir: cuándo insistir, cuándo callar, qué objeción esconde un "me lo pienso". Lo extraemos, lo codificamos y lo ponemos a operar dentro de tus sistemas — sin descanso, medible y auditable.
Un buen operador cuesta más de 35.000 € al año, tarda meses en rendir y su criterio se va con él cuando se va. El talento no se queda: se alquila.
Te facturan horas, no resultados. El software genérico te obliga a adaptarte a él. En ambos casos, el conocimiento de tu proceso nunca es tuyo.
Hay una tercera vía: codificar el criterio que ya tienes y operarlo como infraestructura. → Ver cómo funciona
radiant, nuestra capa propia, coordina tus agentes y los conecta con tus sistemas. Cada despliegue se configura con tu proceso — tú no te adaptas a un software genérico.
Extraemos el olfato de tu mejor operador desde datos reales: objeciones, timing, tono.
El agente vive en tu CRM, tu inbox, tu telefonía. Un trabajador digital más, medible.
La capa baley registra latencia, conversión y criterio como un deploy log, con revisión humana donde importa. Cero caja negra.
radiant es la capa propia de metaestudio: donde el criterio de tu equipo queda codificado y operativo. Sobre la misma plataforma, cada cliente tiene su despliegue — su proceso, sus datos, su criterio. Tuyos.
Conecta a tus agentes con tus sistemas reales (CRM, inbox, telefonía) y los coordina desde una capa propia. Una sola inteligencia que lo ve todo.
Las decisiones sensibles pasan por revisión humana y todas quedan registradas. Cada acción del agente es trazable: qué decidió, por qué, con qué datos.
Datos en servidores del Espacio Económico Europeo. Sin uso de tus datos para entrenar modelos ajenos. Privacidad desde el diseño, preparada para el AI Act.
Tu criterio, tus datos, tu despliegue: tuyos. La plataforma que los opera: nuestra, bajo licencia.
Cuota de integración y despliegue, por adelantado. No negociable. Es el coste de levantar tu sistema — no una cuota de agencia.
Licencia base de la plataforma más el consumo de procesamiento, provisionado por adelantado a coste visible. Sabes qué gasta cada agente y en qué.
Precio por resultado: facturación variable vinculada a objetivos definidos contigo. Si no hay resultados, no hay variable.
La licencia base se descuenta de los resultados. Riesgo compartido, por diseño. Y tu despliegue es tuyo.
Compartimos el riesgo: parte de lo que cobramos depende de tus resultados. Por eso somos selectivos — solo entramos donde el caso agéntico es claro y podemos crecer juntos. No vendemos un servicio y desaparecemos: construimos un sistema que es tuyo y lo operamos a tu lado.
metaestudio nace de un perfil poco común: 20 años construyendo tecnología e inteligencia artificial, y dirección de marketing y ventas. No es un técnico que no entiende de negocio, ni una agencia que no sabe construir. Es quien entiende tu dolor comercial y además sabe levantar la máquina que lo resuelve.
El talento no se escala contratando.
Se escala clonando el criterio — esa intuición que un buen vendedor tarda años en construir y nosotros codificamos en infraestructura.
Sacar a tu equipo del trabajo que no exige criterio — y replicar el que sí.
Un agente de metaestudio analiza tu proceso — con criterio humano en el loop — y te entrega un mapa de viabilidad agéntica en menos de 72 horas. Si hay caso, lo verás con números. Si no lo hay, también te lo diremos. Sin demos genéricas.